No se estacione

Disponible en la red de Librerías del Sur en Venezuela.


© Ennio Tucci
© Fundación Editorial El perro y la rana, 2009
Centro Simón Bolívar Torre Norte, piso 21, El Silencio
Caracas - Venezuela,1010
Teléfonos: (0212) 7688300 / 7688399
Correos electrónicos: 
elperroylaranacomunicaciones@yahoo.es
atencionalescritor@yahoo.esDiseño de la portada: 
Emilio Gómez
Páginas web: 
www.elperroylarana.gob.ve
www.ministeriodelacultura.gob.ve
Edición al cuidado de: 
Elis Labrador / 
Joyce Ortiz / 
Damarys Tovar
Hecho el Depósito de Ley
Deposito legal lf 4022010800875
ISBN 978-980-14-0972-4



Todo el poema contra Ustedes

A nuestros burócratas endógenos

Ustedes y su ego no caben ya en ninguna parte
Ustedes sistematizan los saludos
sus besos son como contratos
siempre limitan las libertades
Ustedes jamás bajan la mirada
nunca nos ven a los ojos
Ustedes nunca rompen un plato
eso lo dice el título que llevan a cuestas
suelen saltar por encima de los demás como otros
pero exigen orden en la fila que les corresponde atender
Ustedes trabajan en los mercados del gobierno
y aspiran ocupar sus altos puestos
Tal vez nunca vayan a prisión
aunque lo merezcan
porque ustedes son jueces también
y policías
Nadie sabe más que ustedes
Sacuden sus traseros con delicadeza
después de recibir un ascenso
Suelen comprar sus perfumes en el Centro Comercial
y nunca preguntan por el precio
Consideran indigno el abrazo
hablando del Feng Shui
No dejan de estar a la moda
aplastados en sus oficinas
Ustedes siempre quieren rascarse el culo con alguien más
nunca trabajan bien
pero ascienden más rápido que cualquiera
Ustedes… ustedes
los que siempre nos han cerrado la puerta



Aquí me tiré tres y sigo respirando

Crucé no sé cuántas calles hoy
varios autos me pitaron lo recuerdo
Económicamente he perdido dos amigos
ambos me duelen
espiritualmente mucho más
Viajo en bicicleta
largas gandolas me pisan los talones
he sido muy esquivo
sólo una moto me alcanzó
en igualdad de condiciones
Aquí me tiré tres y sigo respirando
La calle perdió su sentido con tanta campaña
las paredes no callan
me escondo en las esquinas solas
traté de asustar a un amigo
que acuchillaron veredas más abajo
quisiera seguir pateando balones en la cancha
Aquí me tiré tres y sigo respirando



Full Color

Cuneta tú sí me entiendes
todo es a “Full Color”
para la portada del libro
“porque hay que venderlo”
El espíritu se ha perdido —lo digo—
Pero no lo persiga ¡siéntalo!
O mejor
Cómprelo en la esquina y tráguese dos pastillitas de felicidad
Cuidado con el estreñimiento —dice la televisión—
y afirma que nuestras casas serán prósperas este año
pero nadie nos ve y seguimos con nuestros “Hot Dog”
porque a la final ya montaron un banco de órganos
y la vida nos “vale madre” y que se vayan a Perú
a la final aún quedan pendejos para echarles cuchillo
y ya no me importa el ciclo lunar
el caminar del poeta o el mareo del barco y la copa
Seguimos cruzados de pies
pero algún día caminaremos
Lo aseguro
Poco a poco las rodillas regeneran nuestras ideas
y las costras nos servirán de alimento
es necesario beber de nuestra propia sangre para entender esto
Nunca pasaremos hambre
no de ideas sólo esta vez
Pero seguimos siendo empleados y debemos guardar silencio
—eso me preocupa—
Que la esperanza está, pero no aquí
Es momento de buscar la esperanza pues
Nadie saliva más que el hambriento
eso hay que tenerlo claro
pero el libro sigue sediento dentro de su portada brillante
“Full Color”
y otros van con sus procesiones y sus cantos
nosotros nos alegramos con San Benito y José Gregorio
porque cuando hay que correr
hacen falta milagros



¿De qué se trata esto?

Tal vez quieran irse de viaje
comer un menú gourmet
o visitar los lugares más emblemáticos del mundo
tomarse fotos en todos lados para presumir con los amigos
Yo debo decir
que amé a esta ciudad antes de conocerla
de conocerla de verdad en sus solares
bajo sus árboles hablando con un buen amigo
como también te amé antes de conocer tus lunares
Esta ciudad se extiende por sus solares
llora por sus avenidas
se tira palos con Ciro Vargas y Gregorio Meléndez
—porque la muerte sólo es una parte del camino
y esas brujas no los dejan vivir en paz—
entonces un amigo no ve televisión
pero sí asoma su cabeza por las cerraduras de las muchachas
de las señoras de las casas de las vías
Cuando el concierto empieza a sonar en este Coro
todos bailan al mismo son del anarquismo
por eso Camilo volvió a casa
porque esta ciudad tiene más cerraduras que ninguna otra
y cercas electrificadas y portones y ancianos y riñones
porque para seguir aquí hay que tener muchos
y tripas bien fuertes para los lunes de caraotas
y todo con arepa y todo con guarapo de verdolaga
y todo con mucho calor y mucha brisa
porque así es del carajo estar aquí
hasta que nos agarre la noche en una calle
y nos salgan los fantasmas de nuestros queridos
y se oiga el poema del papagayo con un sonido de guitarra
entonces pensaré en la naturaleza y en el hombre
en la cena y en mi antiguo par de zapatos
la sarna de esta ciudad que nos lleva a casa



Esta es una movida distinta

Esta es una movida distinta
no somos los hijos predilectos del partido
no nos albergan casas de cultura ni padrinos
no venimos de los salones con aire acondicionado
nuestro trabajo es nuestra vida
¡Tranquilos!
no esperamos nada de USTEDES
orgullo nos mantiene firmes y alzaos
no nos comprarán con chocolatitos
o limosnas para “pobres poetas”
No vinimos a ser censurados ni apaleados
alzamos nuestras voces cada vez con mayor fuerza
en defensa de la poesía más sincera
para que retumben las paredes de esta ciudad muerta
(las catedrales huelen más a azufre
que el mismísimo salón de naciones unidas)
Todos cumplimos nuestra función en este circo
USTEDES en sus oficinas nutriéndose de nueces
nosotros trabajando
abriendo el camino
cortando la maleza
Venimos aquí a decir PALABRA y lo haremos
no hay censura posible
Sus butacas adornarán las calles algún día
porque nos cansamos de tanta labia sí
nos cansamos de los semáforos que nunca nos dan paso
de sus viejas locas que gritan a todo pulmón por TV y se
llaman colorete
y se llaman peinado y se llaman bisturí
nos cansamos de las colas
de sus discursos vacíos y llenos de retórica
Estamos cansados y al volante de nuestro propio autobús
súbase quien quiera
pero sepa que no hay forma de dar vuelta



Martes en la madriguera

Reventamos los vasos y el agua se derrama
boicot contra su puerta gritando ¡todos adentro!
caerán como gallinas pidiendo piedad
Por la calle sin luz verde
no hay espacio para nosotros
por eso nos cuadramos con los marginados
por siempre excluidos mas nunca obedientes
Nunca sobre sus muebles
en la calle hasta hoy
no hemos tocado sus pisos
blancos y verdes por tradición
ahora coloraditos
pero no más que nosotros
rojos
pero de la arrechera



Palabra de auto chocado

Se espichan cauchos gratis

Si espero que la libreta aguante al poema
que resulta de la mezcla de Sabines con el Chino
espero que la letra salga terrible
y los zancudos zumben en la mesa
Yo sobre la mesa de las impresoras
porque las cervezas están baratas
y el celular descansa y tambalea
al lado de la libretita de poemas
Desangro la libreta y el bolígrafo calienta en mi mano
a las tres de la mañana con sentido
Esto apenas es la punta del iceberg, dijo un amigo
pero conozco el resto
así que la libretita seguirá temblando en el poema irreverente
porque me llama beligerante cada vez que puede
y yo sólo quiero purificarme en la labor del trabajo
en la vida diaria y el transitar de mis calles
porque esta libreta sigue temblando
bajo la tinta de cualquier cosa
porque su sangre es poesía
aunque las páginas se ausenten
o queden curtidas de trasnocho



Autos chocados

La poesía se agarra bien del tubo
para sobrevivir al bamboleo del autobús
llegó a la parada vestida de excesos
con la incertidumbre habitual
Besó el caucho una vez más
digo que la poesía besó el caucho
y su cabeza se espichó contra el asfalto
con su traje de aceite de motor
y su sarna
Ven poesía con tu cabeza espichada
como el caucho de la amistad por los traidores
ven como una parida en cuarentena de hojas blancas
ven que la sarna se te quita con aceite quemado
tu pelaje nunca será el mismo
pero podrás vivir otro embarazo



Cuadro litigante a falta de razones

El perro estalló contra la cuneta y sus viseras nos saludan
Pintoresca es la ventana con la vieja
Pintoresca la imagen de tu desnudez
Música sale de los cuartos de hotel
y cuesta creer, pero los adornos del gemido
acompañan perfectamente al Bach de la recepción
Nada nuevo ronda por este desierto
seguimos visitando el cine y creemos en su resurrección
cabe pensar en la producción de algo
pero últimamente no vale la pena
Las palabras del poeta que me acompaña
las tengo tatuadas en los párpados
“nadie es infalible
pero eso no es asunto nuestro”



Avances

Amigos,
no se aparten de nuestra sintonía porque:
Dos policías pierden la vida en manos del hampa…
Vieron a dos sujetos en un carro cielo azul
o azul cielo, como sea.
Veintiún impactos de bala recibió el funcionario de la policía
de Anzoátegui
Nos matan como unos perros”
Dijo el hermano
Mira,
los malandros tienen más beneficios que los funcionarios”…
Amigos televidentes
¡No dejen de sintonizarnos en la emisión estelar!
Los dejamos con la mejor programación.
Que descansen en paz.
Y será hasta otra ocasión.
Luego,
te sientas frente al engendro a esperar la emisión
estelar.
Y estás interesado porque te dieron un avance
y promete estar rojo,
seguramente muy rojo.
Te dan la cantidad de muertos del fin de semana
mientras te venden la cura de la disfunción eréctil y anuncian
al ganador de la lotería…
Atraparon in fraganti al que acaparaba la leche
Con los dedos en la masa” —dijo el comisario de pies
blancos—
¡Oh, Dios mío!” —grita ella—
cuando la sádica cámara captura hasta el
detalle de sus poros
y el cura dice a su amante: “¡Pero qué resolución tan buena!”…
y pasaban unos niños cargando un cadáver en
Palestina…
y prendieron fuego a la embajada…
Conforme y LLENO de felicidad
cometes el sacrilegio de apagar el televisor y dormir,
porque es para ti otro día que ha pasado.



Beligerante y medio

El poeta cierra la ventana
porque teme que los ladrones
le roben las ideas
y tenga que seguir muriéndose de hambre



De ventanas abiertas

Se trata de que esta letra
destile algo más que tiempo
que haga sangrar grandes coágulos
o produzca náuseas

Se trata de que esta letra
destile vísceras y carne
y goteen los ojos espichados sobre ella
porque esta letra también asesina
con vísceras tensas y dolor de espalda
con sonido de rocola y sardinas en lata
con palabras retorcidas dentro de este cuerpo
que salgan a comer los gusanos
a causarles vómito y acidez
dolor de cabeza y de hígado
a mentar, cantar y rezar por una lluvia de yunques
por cabezas aplastadas
y canto de sirenas camino al hospital
canto de ventanas abiertas
de ojos espichados y caminos torcidos
porque también es torcida esta letra
y no hay cuestión sin un Ay
o un dolor innombrable
allá donde comienza el cuerpo a ser aire
porque entonces no hay palabra
ni letras ni náuseas
y podríamos vivir sin escribir poemas



Estacionamiento




Hoy no hay palabras adecuadas

La palabra sale o se corrompe
Hoy cuando se suicidan los limpiabotas
y el temor se considera enfermedad terrible

inscrita en la lista de fobias mortales

estoy sobre esta silla
pensando en palabras bonitas para ella
y otras también creativas para los niños
espermatomocofetocuajo
ijuelacalva
kechup…
Porque cuando este supra-mentecato
dice mi nombre
pienso como niño



Dolor de cabeza sobre la hamaca

Y quién me dijo a mí esta palabra
y la palabra ya era en este cuarto
fuera de él ya era esta palabra
que sigue siendo mía como de cualquiera
pero que sin dolor no mienta
ni sacia su sudor su tristeza
y quién me dijo a mí que la palabra

cuando de roca en roca yo saltaba
y comía guayabas y mandarinas
mango verde con mucha sal mucho adobo
y perseguía hormigas
entonces hormigueo fue palabra
y nadie dijo que la palabra
pero después de recibir un gol o una falta
ahí estaba
justo en el callejón de los borrachos
más arriba la casa con piscina y perros bravos
ya estaba
porque ahí estuvo desde el principio y sigue allí
pero quién pudo decirme la palabra
con tanto signo y gesto
cuando sin palabras la cosa era normal
y dolía menos
hasta que me encontré con mi palabra
que fue como encontrar mi axila vellosa
y andar con ellas a todos lados
porque no hay forma de rasurarse las palabras
que me acompañan en la voz de mis hermanos y de Jenny
porque sin sus palabras
estos poemas serían un mal vallenato chillón
de esos donde suenan los mocos y el llanto
luego todo no tendría sabor
y sin sabor no tendría picante la palabra



Con los zapatos rotos

Ya todos saben que decidí estar contigo
no importa que me saquen la piedra con sus vainas
he aprendido muchas cosas malas
y estoy orgulloso

estos amigos también traicionan por la espalda

Amén de no visitar a la virgen
dudo del párroco y la policía
el rococó quedó fuera de mi vereda
la gente lo pasó sin notarlo

Tambor… tambor… tambor… luego un piano
el bajista se comió las uñas de la manos

Ya todos saben que decidí estar contigo
No me casaré con el partido
me valen las suposiciones
porque los amigos también traicionan por la espalda

Aquí nadie sabe más que los coyotes
me alejo de lo establecido
no me vendo con las verduras
ni suelo repetir mi nombre
porque a la final
ya todos saben que decidí estar contigo
no con ellos



Un niño en el velorio

A José Aldama

Mariposa… mariposa”
Cantaba tu hijo mientras corría
en una casa repleta de llanto.
Se fue tu mamá, chamo,
te dejó las mariposas de tu hijo y las manos
ambas listas para la guitarra,
para desternillar esa cajita de madera.
Te queda el silencio de las canciones,
el recuerdo de su voz bajo el almendrón,
su sonrisa y sus regaños.
Pero luego te veo sonriente amigo
porque la abuelita de tu chamo
se fue al cielo, como él dice,
canta y corre por los pasillos de la casa
“… mariposa… mariposa”
Amigo,
tal vez tu viejita se encaramó en el almendrón
o te observa desde las naranjas del patio,
quizá está gritándote que cantes más alto
para escucharte desde allá
tal vez tu garganta ya no aguante, pero lo harás.
Quizá te acompaña desde el cielo
—como dice tu chamo—
o encaramada en el almendrón.



Poema iónico en torno a Cardenal

Toca un átomo mío a uno tuyo
Pero nunca reventamos nuestros átomos
Somos polos opuestos en armonía universal

Tocó mi átomo al tuyo
Mientras estallan miles de átomos por segundo en el universo
Pero lo que importa es que mi átomo tocó al tuyo
Y tus átomos se encendieron
Giraron más rápido
Y se erizó tu piel



Ciudad Pimpollo

Ciudad Pimpollo
calentita
sin blumer ni sostén
por el tendido eléctrico de tus calles
se pierden las miradas como pajaritos
tus postes se desprenden de ti para lucirse
los ríos te acogen —pimpollito—
vas a la nevera descalza
bebes mis jugos y eructas con delicadeza de trueno
con media sonrisa me recibes
te alargas con mi presencia y te enfrías en la avenida

¡Caliéntate nuevamente!
que ardan tus calles
que el plomo y el calor sean insoportables
regálame amor —pimpollito—
abre tus piernas y recíbeme
entro por el sur de tu cuerpo
—el norte fue corroído por la televisión
por ella escupe alientos pestilentes
esta Ciudad Pimpollo—

De humo tus hombros
pero qué importa
me quedo en tus nubes
en el monte de Hechicera y tus montañas
¡Acércate Ciudad Pimpollo!
Nunca me has tratado bien
dale… haz el intento y entrégate
deja el pudor para la primera dama
deja el morbo para el uso del otro
acompáñame a descubrirte bajo las sábanas
conviértete en mi casa
hazte rebelde y cambia



Y si te digo que vengas

Esta noche que llego distinto
vengo recorriendo callejones de peligro
pero lo vales

¡Llega! hazte presente
evapora los mares y derrite los polos
el agua potable no nos basta —mi nena—
¿Cuánto tienes que esperar?
¡Apúrate! rompe con todo esto
desintégrame de una vez por todas
o castígame a besos de piedra hasta morir
que no quede un borracho en la calle
un hijo preso
Mil hombres siguen muriendo, pero no importa
nacieron 1145 hoy
1144 nuevos padres y madres
no dejemos que los números nos digan qué hacer
Inclúyeme en las estadísticas
si te atreves



7:00 am

Le abrieron la puerta
al haz de luz que me despierta
y dijo: poeta, te llegó la hora.
Entonces me levanté,
hice mis oraciones,
me lavé la cara,
cepillé mis dientes
y tomé el camino de costumbre
al trabajo.



Un chamo en el patio

A Francisco Elías

Mira al chamo
Ese chamo es una hoja al viento
lo parece cada vez que pasa,
con la cesta vacía
siempre bajo su brazo;
ese chamo
algún día
será casa,
una piedra más fuerte que nosotros;
con ese chamo no podrá nadie
aunque hoy sea una hoja
cada vez que pasa.



¿Y esto? O la noche después de una cerveza

Cuando sucede y no sonríes
no me hablas
de pana deseo
que un automóvil me lleve por delante



Y antes me los pagaban

A Gregorio Meléndez

El poeta no duerme
amanece sentado al pie de la cama
y abraza sus rodillas

El poeta nos cuenta su trasnocho
y camina con nosotros

El hombre común se ha quedado solo
ya no dirige su mirada hacia él
y el poeta es un mendigo más
un pobre diablo que escribe discursos para comer
y hoy no ha comido

Este poeta se alimenta del polvo de los libros
y muere más joven cada día y vive



En las nubes se vive mejor

Usted y yo sobre el piso de la cocina
brújulas descompuestas somos
y nos magnetizamos y nos horizontalizamos
y nos descomponemos el uno por el otro
porque nuestra carga es grande y no alcanza
pero te amo profundamente flaca
y me quiero quedar contigo siempre aquí
limándote el fierro
porque si estás fría me lleno de gases
Entonces voy al bar siempre mal acompañado
y tengo ansias de llenar mi vacío de ron
me tomo diez cervezas y sigo
voy al baño
y duermo para seguir al día siguiente pensándote
porque este vacío nunca desaparece
siempre me acompaña
y llegas tú con tu rostro de luna y te amo
en serio estoy enamorado de ti
pero tú eres muy difícil
y sientes celos de mi sombra
y ya la despaché ¿ves?
me vine sin mi sombra y sigo vacío como nadie
ahora la luz me ignora
yo sin sombra
me dicen que la vieron siendo sombra de otro
malacostumbré a mi sombra
porque mi sombra no puede ponerse otros zapatos
ni amar a otra mujer
¡eso sí que no!
que me parta un rayo si es así
hoy no quiero que me trague la tierra



Hoy 12:58 am

Algunos viejos visitan las capillas
prenden velitas
para que sus espantos los esperen ahí
no más y sin moverse
aligeran su carga
y se van ligeritos a sus casas
o a tomarse las modestias del día entre amigos
Hay una hora en la noche
que no paran de ladrar
los perros de la cuadra
parece que los despertaran
que les cogieran la cola
parece que caminaran sobre sus techos
hay una hora en la noche en que no callan
se llaman unos a otros
dicen, hay alguien aquí hay alguien
un poeta difunto que canta al viento
y el viento en los orificios de los bloques
Primero los de la calle de atrás
van ladrando uno a uno
como si vieran al espectro
sobrevolando de solar en solar
buscando una vela dónde guarecerse
luego todos los perros están en lo mismo
y hasta las gallinas de los vecinos se alborotan
Los poetas vierten tintas en la noche
vacían bolígrafos a veces
pero siguen los ladridos en los patios
hay alguien conmigo que no sé
tal vez un rezagado que quedó sin vela
de cualquier modo ahí están ladrando
¿los escuchas? Están más cerca
más cerca desde los patios ladran
cuando siento que la puerta se abre
dejan de ladrar los perros de la cuadra
como si los poetas siguieran de largo
hacia otros barrios cantando en los techos
las catedrales repletas de esta ciudad
hoy 12:58 am.



Los niños tiran piedras




Los perros que me siguen

Los perros de mi calle
me ladran cada vez que paso
entonces les doy el frente
los miro muy fijo y los muy tontos
se quedan quietos mirándome
Así retomo mi andar
ellos vuelven a ladrar
y seguimos
Tengo una manada de perros
que me siguen
no saben morder y no muerden
sólo amenazan y ladran
Estos perros intelectuales
sólo siguen y ladran y amenazan
a los que de verdad andamos
hacia alguna parte



Los niños que comen mango

En esta orfandad de acentos cotidianos
te veo componiéndole canciones
a todos los niños que comen mango.

Los niños que comen mango son buenos.
Las manos tiñen de sabia,
tiñen sus franelas escolares,
se manchan de amarillo las caritas
y aflojan sus estómagos de indios.
Pero saben tirar piedras los niños,
tumban las frutas a pedradas,
se las comen del suelo y sin lavar.
Cultivan pues lombrices amarillas
curiosos animales se los comen por dentro,
cultivan dolores de estómago y diarrea.
Ahora que hay médicos por todos lados
les quitan sus dolores y sus mañas
con pastillas, jarabes y tópicos bucales,
los padres con televisión y juegos virtuales.

Entonces ya no comen mango los niños,
se miran con enojo plástico,
lloran por un billete roto,
todo lo sacan de neveras y microondas,
y sus mangos se pudren bajo las matas.

Hay toda una generación de niños sanos,
matando gente a cambio de celulares,
comiendo en las esquinas como zamuros.
Amargos hombres de 12 y 13 años
con pistolas y puñales y polvos,
con moto y reloj de pulsera,
y calles y sobres y Adidas,
que no bajaron mangos a pedradas.
Porque los niños que comen mango
son dulces, como esta tierra.



Yo no quiero hacerte triste

A Laurita y Francisco

Hacerte triste
borrar el rostro de los títeres
cortar sus hilos y sus voces
desarmar sus cuerpos de madera
y alumbrar el camino de la violencia

Hacerte triste
cortar el árbol de los mamones
y dejar a los niños de la cuadra
sin frutas y sin pájaros

Cuando te saco del cuarto
no te saco de mi vida
sólo te pido espacio
pero te vas triste
y sigo buscándome y buscándome
un poquito de espacio para mí
en este cuarto
para existir y nombrarme
pero nada

Cuando te saco del cuarto
no te saco de mi vida
aunque tus ojos de niña no entiendan
mi confusión y desasosiego
que es la confusión y el desasosiego de los grandes
porque me hice grande algún día
y no me avisaron
pero te quiero aquí hermana
jugando el juego de la manos
conmigo
palmear cantar aplaudir y reír al final
pero ya soy grande
me debo a mi confusión y a mi desasosiego de grande

ya no más pelotas o carreras
no más escondite o encantados
sólo horarios y tareas
responsabilidades sorteos desempleo empleo
sin dinero hay que resolver el mes y los sueños

No quiero hacerte triste
pero a veces no me hallo y no sé
qué decir o qué hacer
—porque eso es parte de ser grande
de la confusión de ser grande—
para que el mundo me sonría
una que otra vez
y hago digo grito cosas
acierto y me equivoco
bajo subo y giro la mirada
me tropiezo y corro
y algunas veces
me ato los cordones

Te saco del cuarto
pero no de mi vida
te pones triste
me hablas como grande
y me hago pequeño
muy chiquitito más que tú
y ya no sé
porque me hice grande
y te dejo triste y yo confundido
desorientado y testarudo
como grande que soy
Pero no quiero hacerte triste
cuando te saco del cuarto
no te saco de mi vida



Un final

Yo sólo deseo
seguir tomando cuadros de la realidad
darles la vuelta
llenarlos de ironía
y sacarle el jugo
a los limones que venden en la esquina
acabar con la realidad
abrir la llave del gas
encender un fósforo y salir

¿Y el lodo en los zapatos?
eso también es parte del botín

hacer que las palabras sean incisivas
acentuar bien las vocales
afincar el bolígrafo con fuerza

ya es oficial
nadie me cree
pero lo que viene
no dependerá de nosotros
podemos tomarnos un tiempo
y cortarnos las venas