Sorpréndeme


en esta noche solitaria
en esta calle oscura
en este silencio-corazón
en esta esquina sin farol
sorpréndeme Señor
con las luces que sólo tú me haces ver
en estos pasos azules
bajo estos postes danzantes
en el sol del día por venir
sorpréndeme Señor
en cada perro echado en la cuneta
hay zamuros en el callejón
en esa parejita de novios que se ríe
me has sorprendido
¡Gracias Padre!