Algo de Joaquín Sabina


Silicona

Ni imploro tu perdón ni te perdono,
ni te guardo rencor ni te respeto,
si tardo en devolverte el abandono
repróchaselo al tono del soneto.
Rompe la veda, ensánchate, respira,
falsa moneda mancha a quien la acuña,
las heces de un amor que era mentira,
no merecen el luto de una uña.
Ni sembraré de minas tu camino,
ni comulgo con ruedas de molino,
ni cambio mi mar brava por tu calma.
El matasanos que esculpió tus tetas,
de propina, lo sé por mis tarjetas,
te alicató con silicona el alma.

Lo peor del amor (puntos suspensivos)

Lo peor del amor cuando termina
son las habitaciones ventiladas,
el puré de reproches con sardinas,
las golondrinas muertas en la almohada.
Lo malo del después son los despojos
que embalsaman al humo de los sueños,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole sin dueño.
Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a la hoguera los archivos.
Lo peor del amor es cuando pasa,
cuando al punto final de los finales
no le quedan dos puntos suspensivos…


Por ejemplo

Por ejemplo el espejo del baño,
con su azogue, mis canas, tu rímel,
por ejemplo dos cuerpos nadando
en un mar de sudor que redime.

Por ejemplo tus braguitas de encaje,
por ejemplo mis uñas, tu espalda,
por ejemplo volver de viaje,
por ejemplo quitarte la falda.

Por ejemplo te toca a ti encima,
por ejemplo muérdeme la oreja,
por ejemplo dos bocas que riman
como riman tan pocas parejas.

Por ejemplo dos pares de manos,
por ejemplo las medias, el pie,
por ejemplo apurar el verano
sin salir de este cuarto de hotel.

Por ejemplo tu ropa en la silla,
por ejemplo mi copa en el suelo,
por ejemplo no me hagas cosquillas,
por ejemplo me encelan tus celos.

Por ejemplo don nadie besando,
por ejemplo una reina desnuda,
por ejemplo perderme buscando
por tu pubis la flor de la duda.

Por ejemplo una bronca por nada,
por ejemplo dos niños traviesos
por ejemplo que la madrugada
no nos cambie maletas por besos.

Por ejemplo catorce lunares,
por ejemplo colonia barata
y ascensores y sombras y bares,
por ejemplo suspiros de gata.

Por ejemplo jugarse la vida,
por ejemplo morirse de miedo,
por ejemplo billete de ida
para irme aunque siempre me quedo.

Por ejemplo un calor agobiante,
por ejemplo deprisa, deprisa,
pero córtate cuando me abraces
que me has roto ya cinco camisas.

Por ejemplo rodillas, caderas,
por ejemplo mejillas, ombligo,
por ejemplo que me desesperas,
por ejemplo que sueño contigo.